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Segunda Ley Biológica Natural

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Segunda ley biológica natural

Tras la lectura de la primera ley biológica entramos directos en materia:

La ley que habla de las fases de todo programa biológico (SBS) y se muestra en el siguiente diagrama.

Tercera ley biológica de la naturaleza. El sistema ontogénico de los EBS.

Este diagrama resume las fases de la enfermedad desde que se inicia un programa biológico especial hasta que termina (siempre y cuando haya una solución real al conflicto).

En el diagrama podemos observar las siguientes fases:

  1. Fase inicial de Conflicto Activo, fase fría o de simpaticotonía
  2. Fase de Curación, tibia-caliente o vagotonía. Ésta se divide en
    1. Fase exudativa (PCLA),
    2. Crisis epileptoide y
    3. Fase cicatricial-restitutiva (PCLB)

Se inicia el programa tras el DHS, el conflicto evoluciona con mayor o menor intensidad y durante el tiempo que el animal necesite para resolverlo, momento en el que se produce el final del conflicto, conflictolisis. Tras la cual se inicia una fase de vagotonía y reparación. Los síntomas que se observan en cada fase corresponden a los tres niveles: psique, cerebro y órgano.

Pongamos un ejemplo, un perro paseando por la montaña con su dueño de repente se pierde (algo extraño, el que se pierde o desaparece suele ser el dueño, pero como ejemplo puede valer). El perro activa un programa biológico especial en el que su cuerpo comienza a segregar todo tipo de sustancias para mantenerlo la alerta al máximo y poder localizar a su dueño. Se activa un programa en psique (preocupación intensa), cerebro (el foco que pueda corresponder al programa activado) y órgano (depende del programa que se active). El tema es que el perro sufre un DHS, un shock intenso vivido en soledad que activa al máximo su sistema nervioso simpático para encontrar a su dueño.

Se ha iniciado la fase activa que dura hasta que encuentra al dueño o agota sus recursos de energía pudiendo llegar a morir, porque dicho perro es capaz de no comer ni descansar porque su prioridad es encontrar a su dueño. (la solución solo se produce si existe una solución real). Hay varias opciones:

Si para el perro el dueño es muy muy importante, hará un programa biológico grave, con un mayor consumo de recursos del organismo y con una sintomatología más grave.

Si no encuentra el dueño y para el perro es muy importante el dueño, puede morir buscándolo.

Si no encuentra al dueño, pero para el perro el dueño no es muy muy importante, puede buscarlo durante un tiempo y después buscar otra opción para su supervivencia, adaptarse a su nueva situación e intentar buscar alimento o refugio, e incluso otro dueño. Y en este caso este sería el final de su programa

Volviendo al diagrama anterior que explica las fases de la segunda ley biológica vemos que cuando se activa el SBS debido a un shock traumático se inicia una fase de mucha actividad, de simpaticotonía hasta que el SBS termina y se inicia una fase de parasimpaticotonía hasta llegar finalmente a la normotonía o eutonía.

¿qué significa que se active la fase de simpaticotonía – conflicto activo CA?

Justo en el momento que se produce el DHS se inicia la fase de CA, simpaticotonía ya que se inicia el Programa biológico de supervivencia ara tratar de resolver dicho conflicto.

En sistema nervioso simpático regula de forma involuntaria multitud de acciones y funciones, entre ellas la musculatura lisa y la secreción de multitud de glándula. Los neurotransmisores más importantes que regulan la función son la adrenalina y noradrenalina.

La acción principal del sistema nervioso simpático es regular las respuestas del organismo a estímulos de lucha o huida. Estímulos externos (miedos, ataques etc.) que activan la segregación de adrenalina y noradrenalina, sustancias que permiten al organismo reaccionar intensamente y en tiempo en función del peligro al que el organismo está expuesto y provocan:

  • Se estimulan las glándulas suprarrenales para que se libere adrenalina y que ésta estimule el resto de órganos y se preparen para la acción.
  • aumento la frecuencia y fuerza de los latidos del corazón, también aumenta la presión arterial, es necesario que la sangre fluya más y mejor oxigenada para que los músculos esqueléticos puedan ejercer mejor su función y correr o golpeen con más fuerza.
  • dilata los bronquios, de esta manera llega más aire a los alveolos pulmonares para favorecer el intercambio gaseoso.
  • En el sistema digestivo se ralentizan los procesos digestivos. Se dejan de segregar saliva.
  • dilatación de las pupilas, para ver al máximo lo que ocurre
  • relajación de la musculatura lisa, entre ellas de la vejiga de la orina
  • y estimula la producción de sudor por las glándulas sudoríparas.

Todo para preparar al organismo al ataque o a la huida y poder superar la situación en la que se encuentra el animal. Un conjunto de acciones para la preparación para la lucha o huida, que se desencadenan de forma automática ante cualquier estímulo intenso como un sobresalto, un dolor punzante o una situación generadora de ansiedad

Si la situación se mantiene un tiempo supone un alto grado de desgaste al organismo, consumo de energía alto debido a esa situación de alerta. Durante esta fase el animal ni duerme ni come, su prioridad vital es otra. En el caso del perro perdido, su objetivo es encontrar a su dueño, hasta que no lo encuentre ni dormirá ni comerá, estará más activo buscando sin parar y consumiendo recursos internos.

Se activa pues tanto en el organismo, en la psique y en el cerebro se podría observar con el TAC el foco de Hamer en la zona correspondiente.

Por otro lado, en función de la naturaleza del conflicto, el órgano que se activará aumentará la función con un aumento celular o todo lo contrario.

Mientras no se resuelva el problema, la fase de CA perdura en el tiempo y con la sintomatología explicada. En ocasiones el conflicto no puede resolverse, con lo que se agota el sistema. En otras ocasiones se hacen soluciones parciales al conflicto, lo que minimiza la sintomatología, pero si no se resuelve del todo no se inicia nunca la siguiente fase de vagotonía.

Cuando el CA se mantiene, con pequeñas soluciones y síntomas minimizados, se dice que el conflicto está en balance o pendiente, ya que aún no se ha resultado del todo. Esta situación se puede mantener durante años, y depende de la minimización o no habrá síntomas o no y la supervivencia será mayor. Todos depende de los síntomas, relacionados con la gravedad del conflicto y la capacidad de adaptación o de minimización del ser.

Se puede vivir toda una vida con conflictos en balance… todo depende.

Pero sin olvidar que la fase en balance es una fase activa, de consumo de recursos y con síntomas de simpaticotonía, aunque minimizados.

¿qué significa que se activa la fase de parasimpaticotonía?

Cuando se resuelve el conflicto, tras la conflictolisis se inicia la fase de vagotonía o postconflitolisis (PCL).

El sistema nervioso parasimpático tiene su origen en el tronco del encéfalo, responsable de la regulación de órganos internos, regulación de múltiples procesos relacionados con la digestión y sobre todo con la relajación y descanso.

La sustancia que se libera cuando se activa en sistema nervioso parasimpático es la acetilcolina, esta sustancia se sintetiza en el interior de las neuronas.

Tal y como se ve en la imagen las acciones son contrarias a las del s.n. simpático.

Después de un esfuerzo, el cuerpo necesita el descanso para reponer fuerzas y relajar la tensión vivida, eso hace el parasimpático de la siguiente manera:

  • Aparato cardiovascular: se produce una disminución de la tensión arterial y un aumento de la circulación de la sangre. Por tanto, disminuyen los latidos por segundo y la presión que ejerce la sangre en las arterias, fluyendo con más lentitud.
  • Aparato gastrointestinal: El sistema parasimpático permite el correcto funcionamiento de la digestión. En situaciones de tensión, toda la energía disponible se utiliza para atender las demandas del entorno. Sin embargo, en situaciones en las que estamos relajados, toda esta energía se utiliza para los procesos de descomposición de alimentos en aparato gastrointestinal. Esta acción, permite que el cuerpo tenga reservas para hacer frente a actividades que precisan de grandes esfuerzos. Por otra parte, aumenta la secreción de saliva, y la de enzimas y ácidos gastrointestinales.
  • Aparato urinario: Relajación de esfínteres, aumenta de la secreción de orina.
  • Aparato respiratorio: vasoconstricción de los bronquios lo que hace que se reduzca la entrada de oxígeno, contribuyendo a que la energía del cuerpo se encuentre dentro de la normalidad.
  • Aparato visual: se relaja la pupila

El proceso tiene mucha lógica, después del gasto de energía el cuerpo necesita reponer la energía y el gasto.

Cuando cesa la fase de parasimpaticotonía se restablece el ciclo habitual en el que durante el día predomina la función de SN simpático y durante la noche el SN parasimpático.

Se denomina también vagotonía, se activa en sistema nerviosos vago.

Solo se activa la vagotonía después de la solución de problema, cuando ya termina, volviendo al ejemplo, cuando el perro encuentra a su dueño. En ese momento se produce la conflictolisis y se inicia el estado de recuperación, de curación.

La fase de curación se produce en los tres niveles (igual que cuando se inicia el programa biológico tras un shock traumático): psique, cerebro y órgano.

  • En la psique: La solución del conflicto llega siempre con la sensación de un gran alivio, ya se ha resuelto mi problema, me relajo y me animo, me siento mejor. El sistema nervioso autónomo cambia a vagotonía con un cierto grado de agotamiento y necesidad de descansar y dormir, pero con buen apetito. Descanso y una dieta sana sirven al propósito de sostener al organismo durante la curación y el proceso de reparación.

La fase de curación también se llama fase TIBIA, porque durante la vagotonía los vasos sanguíneos se ensanchan, resultando en manos calientes, piel caliente y posiblemente fiebre.

  • En el cerebro: paralelo a la curación de la psique y del órgano relacionado, las células del cerebro que recibieron el impacto del DHS también empiezan a curar. Se puede observar un edema (su tamaño vendrá determinado por la masa conflictual). Este edema puede mostrar síntomas de: dolor de cabeza, mareos, visión doble.
  • En el órgano correspondiente, igual que ocurre en el cerebro, aparece un edema y según el órgano afectado se observará una disminución de función o, todo lo contrario. (crecimiento o disminución necesarios para reparar el tipo de órgano afectado) (lo analizaremos con detalle en la 3ª ley).

Dentro de esta fase de post-conflictolisis o curación dividimos 3 partes:

  • A, fase más exudativa, fase pclA. En el cerebro se acumula cierta cantidad de agua y líquidos en la zona correspondiente del cerebro, para protegerlo, aunque puede generar síntomas como dolor, mareo o visión borrosa. Si durante este proceso se hiciera un escáner al cerebro del animal se observaría esa zona edematizada (que nunca debería confundirse con la imagen de un tumor, es acúmulo de líquidos).
    En el órgano correspondiente también se producen cambios, pero estos cambios los veremos más despacio en la explicación de la tercera ley biológica en la que analicemos más despacio el origen de los tejidos que comportan cada órgano.
  • Entre la fase A y B, se produce siempre la epicrisis o crisis epileptoide. En el momento álgido de la fase de curación se produce la epicrisis que da paso a la segunda fase de curación final.
    Esta epicrisis, como siempre, se observa en los tres niveles: psique, cerebro y órgano.
    La epicrisis es como un recuerdo de la situación vivida en el momento de máximo estrés o ansiedad de la fase activa del problema. Es como una situación en la que el cuerpo debe sacar esa situación de golpe, de forma abrupta y súbita. Hay sensación de inquietud y malestar, con ansiedad y normalmente se producen descargas, puede haber nauseas, sudor frío, mareos incluso desvanecimientos, etc.
    La epicrisis se produce en el máximo momento de la fase de curación, momento en el que se ha edematizado una zona en el cerebro y en el órganos correspondiente se han producido también cambios, es justo en ese momento de ácima acción que aparece una crisis para eliminar el edema y ayudar a órgano afectado a restablecerse.
    Los síntomas que aparecen durante la crisis epileptoide o epicrisis pueden ser muy variados porque depende del programa biológico que se ha desencadenado y el órgano afectado, así como la zona del cerebro donde se encuentra el edema.
    Pueden aparecer vómitos, o diarreas, como ataque de tos, dolor de cabeza, parada cardiaca, convulsiones, un sangrado, etc.
    La gravedad de esta fase depende de la gravedad original del conflicto y de la duración que haya tenido el conflicto.
    Si el perro estuvo perdido minutos, prácticamente no notaremos síntomas. Su transcurrieron días hasta la solución, la situación cambia notablemente.
  • B, cicatricial o restitutiva, fase pclB. En el cerebro se elimina el edema (se reabsorbe el líquido como proceso natural) pudiendo aparecer un tejido celular propio del cerebro formado por las células glía. Hasta que se restaura finalmente. Si hacemos un escáner se ve como un anillo alrededor de la zona afectada. Como con el caso anterior no se debe confundir con un tumor cerebral, no lo es, solo se acumulan células que ocupan un espacio desocupado hasta que la lesión en el cerebro está restaurada.
    Por otro lado se observa vagotonía, sueño, fatiga, aumento de apetito, aumento de peso, más eliminación de líquidos, extremidades calientes o tibias. Y nos reencontramos con una agradable sensación de bienestar.
    En el órgano correspondiente también se podrán observar manifestaciones diferentes en función del tipo de conflicto que originó el SBS y que define el tipo de tejido afectado (lo veremos en la tercera ley). Se producirán caseificaciones con calcificaciones (si hubo una solución biológica) o encapsulación de tejido (so no fue solución biológica); o cicatrización.

Todo esto puede parecer algo complicado, esta explicado intentando ser fiel a la teoría más lógica que conozco sobre las enfermedades, sobre la vida misma. Basta con observar lo que nos ocurre a nosotros o a nuestras mascotas, basta con mirar las pistas para entender que ante una acción siempre hay una reacción que trata de contrarrestar la acción. Que trata a toda costa de volver a encontrar una normalidad en la que poder vivir

Todos los programas biológicos que se desencadenan ante una situación diferente a la habitual obligan al organismo a resolver esa situación, a readaptarse a los cambios originados a veces con éxito, al menos esa es la intención del propio programa.

En el caso del perro perdido, si no encuentra a su dueño, tiene la obligación de adaptarse o morir. Llega un momento en que se dará cuenta de que su dueño no está y es posible que no esté más, pues no le quedará más remedio que adaptarse, que tratar de encontrar refugio y alimento, quizá alguien que se ocupe de él. Si se resiste al cambio morirá.

Esto implica por supuesto un coste, en todos los sentidos, un coste emocional de re-adaptación de su psique a no estar más con su dueño a tratar de entender su nueva situación de soledad o compañía nueva y diferente

Orgánicamente claro, su cuerpo ha estado corriendo casi sin rumbo, sin alimentarse, está agotado. Es muy posible que este perro si encuentra a alguien que de repente lo cuida pueda tener una diarrea en la fase de epicrisis, o vómitos… si ha pasado miedo puede tener tos y por supuesto, estará agotado y necesitará mucho descanso.

La duración y la severidad de los síntomas, tanto en la epicrisis como en la fase de curación, depende de la intensidad o gravedad del problema, del programa biológico que se desencadena y de lo que dura el mismo hasta que se resuelve.

Y, hay que tener en cuenta que un problema no siempre encuentra solución, o la encuentra solo de manera parcial, o que se repite el problema lo que provoca que se agrave y se transformen en crónicos los procesos desencadenados, dificultando la curación completa.

En el caso del perro perdido, no será para él una solución completa no encontrar a su dueño, aunque encuentre alguna persona y lo cuide, el problema no se resuelve al cien por cien.

Por eso es importante saber diferenciar las dos fases básicas del proceso, así como identificar la posible epicrisis.

Es importante saber reconocer la fase activa para tratar de poner remedio y solucionar el conflicto cuanto antes, para que así la fase active dure menos y las repercusiones en sintomatología sean mucho menores. Por ejemplo, si nuestro perro o gato duermen menos, están como alertas, inquietos, comen menos e incluso bajan de peso. Estos son claros indicativos de que nuestra mascota está en fase activa, hay que averiguar qué programa lo ha desencadenado y tratar de resolver su problema, tratar de poner remedio cuanto antes para que la enfermedad que se desarrolle sea más liviana.

Recordemos la crisis epileptoide o epicrisis, en la que a veces aparece una convulsión, sangrado, diarrea, vómito, y otros síntomas de aparición brusca y violenta. Y como pueden ser violentas y bruscas o graves hay que tenerlo en cuenta porque es posible que haya que ir de urgencias.

En este mismo sentido, si sabemos reconocer una fase de curación notaremos que nuestra mascota está más alegre, relajada, sin miedos, con más ganas de jugar y vivir (aunque se canse), que duerme más y mejor, que come con ganas y recupera ese peso perdido. Si durante esta fase aparece un resfriado, conjuntivitis, cistitis, alteraciones gastrointestinales o cualquier otro síntoma; deberíamos sentirnos contentos y ocuparlos de que se restablezca su normotonía, su salud cuanto antes con nuestros cuidados o los de un profesional si los síntomas son graves.

Raíles:

Cuando se sufre un DHS y se activa nuestro sistema de alerta, eso es algo que probablemente quede ahí marcado en nuestro cerebro como un aviso de posible peligro. No olvidemos que se activan sistemas de supervivencia y siempre es bueno almacenar ciertas experiencias para sobrevivir mejor la próxima vez que nos encontremos frente a un problema. Son señales de alarma vitales para sobrevivir.

Es probable que si algún otro momento de la vida sucede algo parecido o en entornos parecidos el sistema de alerta se active sin haberse iniciado un conflicto real… es solo como el recuerdo de que en situaciones parecidas pasaron cosas complicadas.

El ambiente, los olores, la temperatura, la humedad… tormentas, alimentos, palabras escuchadas etc. Todo esto puede formar parte del recuerdo de alarma de situaciones complicadas. Por ejemplo, un perro que fue abandonado un verano puede haber encontrado una familia en la que está muy bien, pero cada verano se despertará una alerta incluso cuando no ha sido abandonado y puede mostrar síntomas parecidos a aquellos que presento la vez que fue abandonado realmente.

Las alergias primaverales en realidad son railes que nos llevan al conflicto original, en el que el DHS sucedió en plena primavera.

Si ya nos encontrábamos en solución y se dispara un rail, el conflicto queda reactivado.

Es muy importante analizar los raíles e identificarlos, la mayoría de las enfermedades crónicas suceden por railes: artritis reumatoide, artrosis, tendinosis,… también aquellas enfermedades que se repiten a lo largo de los años… las tendencias a tener bronquitis, cistitis, etc.

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